Algunos testimonios de gente que supo encontrar sus recursos

Pacientes que aprenderieron a aceptar y amarse como son, poniendo la voluntad necesaria para cambiar lo que les causaba malestar o les impidedía crecer.

¿Qué dicen los que han confiado en mi?

Vaig conèixer la Celeste a trobades de criança i la seva força i claredat em van acompanyar durant els primers anys de maternitat. També vaig fer teràpia individual en una etapa de moviments familiars molt complicada per a mi de la que en vaig sortir reforçada i amb grans aprenentatges. A mi la Celeste m’ajuda a moure’m de la zona de confort i la seva mirada clara, respectuosa, sistèmica i la intervenció directa han sigut un regal pel meu creixement personal. Gracias por tanto!

Mireia

La vida nos pone a prueba muchas veces. Como todxs he tenido mis altibajos pero también tuve que enfrentarme con situaciones difíciles, mucho más grandes que yo.Me sentía perdida y no sabía cómo salir del bucle en el que me encontraba. La terapia con Celeste me ha permitido ver las cosas más claras y liberarme de pesos del pasado. La cuestión es conseguir aceptar loque la vida nos trae en lugar de remar en contra. Ésta es la enseñanza más grande que me llevo. Con Celeste he conseguido transformar los sufrimientos en ocasiones para cambiar y puedo decir que si hoy estoy feliz es también gracias a ella. Además sé que siempre está ahí.

Valeria

Conocí a Celeste en un momento muy delicado de mi vida. La conocí por internet, en el mundo virtual, y pasaron muchos meses antes de conocerla personalmente.

Estaba en el pleno puerperio, con la niña recién nacida, confinada en casa que no era mía, en el país donde no conocía casi a nadie, con mi pareja que tenía todos los síntomas de covid, otro hijo de 6 años y mi suegra de 70 años, que estaba en el grupo de riesgo…

Estaba muy mal, tenía muchos miedos, no podía dormir por las noches, tenía ataques de pánico.

Estaba luchando con mis demonios. Sentía mucha soledad, impotencia, me sentía muy vulnerable…

No podía sostener a mis dos hijos… Me costaba mucho amamantar a la pequeña.

En aquel momento me apareció Celeste, gran regalo para mi, que me cuidó mucho y me acompañó a traspasar esa época tan dura para mi.

He aprendido muchas cosas de ella, que hoy en día se han convertido en las herramientas que utilizo a menudo.

– Primero necesito cuidarme a mi misma, para poder cuidar a los demás.
– En momento difíciles cuando me siento sola, en realidad no estoy sola, estoy conmigo. Me acompaño a mi misma, me abrazo en mis dificultades, me cuido, me pregunto como estoy, que es lo que necesito y me lo ofrezco si puedo. Transito el miedo, permito sentirlo, y me acompaño. Miro a mi niña interior, le pregunto como está, y muchas veces me doy cuenta de que está asustada, que se siente abandonada, sola… Y la abrazo.
– Miro las cosas desde otro punto de vista. Abro nuevas ventanas. Lo que hoy es obstáculo, es oportunidad de crecer.
– Pongo limites con amor y desde el corazón, porque son muy importantes.
– Soy más amable conmigo misma, y menos exigente.
– Me doy permiso a ser imperfecta.
– Conecto con la alegría y ligereza, me nutro con las pequeñas cosas.
– Me abro a la abundancia. Me doy cuenta de que está en mi vida.
– No lucho, acepto y fluyo, confío en la vida y en mi intuición.
– Agradezco a la vida, agradezco y honro a mis padres y a todos los ancestros por darme la vida.

Me encantaba empezar cada sesión con una pequeña meditación, para poder estar centrada y trabajar lo que realmente necesito en aquel momento, y también cerrarla con una visualización que a menudo me llevaba cerca de mi árbol y me hacía sentir cerca de mi familia, rodeada de amor y muy bien cuidada.

Sanja

Celeste Vaiana ha representado para mí, un canalizador de luz, una guía, una acompañante, una gran ayuda para afrontar situaciones en la vida que por mi sólo me superaban o no veía cómo lidiar con ellas más que seguir con los mismos esquemas que ya conocía. Celeste te acompaña en este viaje en el que aprendes a cambiar tu visión de las cosas y afrontarlas desde otro posicionamiento desde el cual todo se ve más claro, luminoso y lleno de nuevas posibilidades. Las cosas no siempre son como hemos creído, y las personas de nuestro entorno, sobretodo las más cercanas pueden ayudarnos a crecer como seres vivos y personas que somos. El trabajo con Celeste para mi ha representado un cambio enorme para mejorar conductas pre-establecidas micro-tóxicas que sin darme cuenta me estaban dañando de algún modo. Así pues me ofreció un gran autoconocimiento de quien soy y cuáles son mis raíces para poder saber con más claridad hacia dónde quiero ir.

Andreu Sans

Tras tener un embarazo fantastico, sin ningún sintoma, ni molestia hasta las ultimas semanas, pero vivido desde la completa ingenuidad y la fantasia de lo maravilloso de convertirme en madre y tener a mi bebé en mis brazos, la maternidad me dió un vuelco. El puerperio me derrumbó, sentía había perdido totalmente el control de mi vida, la crianza me abrumaba y sin saberlo conviví con una despresión postparto. La relación de pareja se havía casi desvanecido al convertirnos en padres, y navegabamos de conficto en conflicto.

El proceso que hicimos yo y mi pareja, juntos y por separado con Celeste, según necesitabamos, supuso un cambio de rumbo. Apunto de ir a pique, con su acompañamiento y su presencia salimos a flote y empezamos a vernos realmente, a colocarnos cada uno en nuestro lugar, el que nos correspondía en la familia, como madre, padre y pareja, a tomar consciencia de lo que nos estaba ocurriendo, de nuestras necesidades y las de nuestro hijo.

Durante el viaje que Celeste, con sabia intuición y gran conocimiento nos guió, recuperamos y dimos un sentido al amor que nos unía, aprendiendo una nueva manera de relacionarnos, sin perdernos el uno el otro. Ayudó a darnos cuenta que la crianza aunque no es facil, nos permite crecer como personas, observando el continuo espejo que nuestro hijo nos refleja.

Aprendimos muchisimo con ella, aspectos que nos han acompañado durante años como padres, como familia y como pareja. Gracias Celeste, por todo lo que aportaste a nuestra familia cuando esta estaba naciendo.

Txell y Alvaro

«Cuanto tú cambias, todo cambia» Celeste me ha acompañado a la hora de descubrirme a mí misma. Con ella he aprendido a tener una imagen más positiva de mí misma y a cuidar mi autoestima. También me ha dado recursos y estrategias para poder manejar con rapidez y autonomía las situaciones de estrés y malestar emocional. Esta manera más abierta y amorosa de relacionarme conmigo misma ha mejorado mi estado anímico y eso ha repercutido positivamente en mi día a día: tanto en las relaciones con mi entorno social y familiar, como en la manera de ejercer mi profesión. Estoy muy agradecida y la recomiendo encarecidamente.

Miriam

La terapia me ayudó a reconectar con mi familia en un momento que era importante estar cerca. Con los años me había distanciado mucho y con el trabajo terapéutico trabajé herramientas que me ayudaron a estar un poco más en armonía con mi familia, pero, sobretodo, conmigo misma. Aprendí también el poder de la aceptación y la gratitud.

Sonia

Yo me siento tan afortunada de haber conocido a Celeste y de haber hecho este proceso con ella, porque realmente el cambio en mi vida lo siento desde dentro, en la manera de abrazar las cosas, de pedir perdón, de abrazarme a mi misma, dar las gracias, transitar todo lo que me remueve por dentro, y comprender que el vacío no hay que llenarlo sino más bien saber que es lo que nos completa y eso me da paz. Cuando tengo un problema que me revuelve emocionalmente, vuelvo a las herramientas que he aprendido con ella, por ejemplo el volver a mi cuando me encuentro perdida, saber que la única que se puede salvar soy yo misma. Y todo esto lo he aprendido con Celeste. También en la relación con mis padres, con mi pareja y sobre todo con mis hijos han cambiado muchas cosas porque siento que es mucho el logro que he obtenido. Llevo todos estos recursos conmigo y todo lo que aprendí en general ME DA PAZ Y ESTOY SUPER AGRADECIDA

Anna

Hace un par de años, conocí a Celeste impartiendo cursos de Educación Viva en CAIEV y me pareció una persona con muchísima fuerza,segura,con un gran conocimiento y un sentir increíble. Hace unos meses contacté con ella ya que mi hija pequeña de 10 años llevaba meses sin poder dormir sola en su habitación y cada día que pasaba ella tenía más miedos,inseguridades, la vida les pesaba. A finales de agosto empezamos a trabajar con Celeste. En la primera cita asistimos mi pareja y yo. Ella nos explicó que para ayudar a mi hija, empezamos a trabajar conmigo, con su madre, ya que después de muchos años trabajando con niños, su experiencia les mostró que si los padres no mueven los niños no pueden mover. Desde el primer día confié,me abrí y me deje sentir. Después de dos meses de terapia, los resultados son MÁGICOS . Nunca podre agradecer suficiente todo lo que Celeste a ayudado a mi hija,a mi familia y a mi. No solo mi hija lleva semanas durmiendo sola en sunhabitacion,sino que vuelve a ser una niña feliz,alegre,segura,… nos relaciones entre iguales ha mejorado muchísimo… y es que Celeste que hizo ver y sentir todo lo cerrada que estaba a mi bosque familiar, sobretodo al femenino, aquel que nos da la fuerza para ir hacia adelante y que muchas veces olvidamos o escondemos de donde venimos y nos perdemos. Mi familia y yo por siempre agradecidas por haber encontrado a Celeste, un ser mágico en nuestro camino.

Vanessa

Conocí a Celeste en un momento muy delicado de mi vida.

Estaba en el pleno puerperio, con la niña recién nacida, confinada en casa que no era mía, en el país donde no conocía casi a nadie, con mi pareja que tenía todos los síntomas de covid, otro hijo de 6 años y mi suegra de 70 años, que estaba en el grupo de riesgo…

Estaba muy mal, tenía muchos miedos, no podía dormir por las noches, tenía ataques de pánico. Estaba luchando con mis demonios. Sentía mucha soledad, impotencia, me sentía muy vulnerable… No podía sostener a mis dos hijos… Me costaba mucho amamantar a la pequeña.

En aquel momento me apareció Celeste, gran regalo para mi y me acompañó a traspasar esa época tan dura para mi. He aprendido muchas cosas de ella, que hoy en día se han convertido en las herramientas que utilizo a menudo. Me encantó su mirada sistémica, y su manera de cuidar con amor y respeto.

Sanya

Caos. Esa es la palabra que definiría el desorden de pensamientos, ideas y emociones que vivió. Llevaba una inmensa mochila repleta de confusión e insatisfacción que me producía inquietud, irritabilidad, tristeza y ansiedad y que me incapacitaron para afrontar y sostener en muchas ocasiones el día a día.

En estas circunstancias, comencé un viaje por mi vida guiada por Celeste. Y aprendí. Aprendí diferentes modos de pensar, sentir y actuar, a afrontar ansiedades y tensiones, a reconocer mis emociones y aceptarlas, a ellas… y a mi. Reconocí diferentes papeles que he ido interpretando a lo largo de mi vida, y que finalmente he abrazado, pues todo me ha llevado hasta la que soy hoy.

Así, Voy aceptando que tengo límites. Tengo paciencia conmigo. Me perdono. Me acepto. Me cuido. Me regalo tiempo. Me reconozco.

Me quiero. Me he dado cuenta de que escogemos lo que hacemos, nada viene impuesto. Que todo es por algo. Sueño en conseguir mi paz interior y vivir en el amor, instaurar el amor como filosofía de vida.

Marian

Me gustaría expresar todo lo que ha supuesto mi trabajo personal con Celeste durante el tiempo en el que me acompaño pero no sería justo ya que aún a día de hoy todo aquel acompañamiento, todo aquel trabajo que realizó conmigo aún perdura. Como una semilla en la tierra crece, florece, da frutos e hiberna…

Si tuviera que resumir lo:

Primer día: ¿Cómo estás? Muy bien

A día de hoy: ¿Cómo estás? En el camino con ganas y energía y con mucho trabajo por delante.

Llegué como un bombero con ganas de ayudar a todo el mundo, como un superhombre que todo lo podía sin límites pero al final de mi camino. Incapaz de materializar una frase que a día de hoy tengo muy presente, «me cuido para cuidar».

Durante las sesiones me ayudo a buscar mi sitio y a colocarme en él, a escucharme, a poner límites, a perdonar y hacer las paces con los que se fueron.

Descubrí que perder la piel literalmente no era normal, lo primero era yo.

Poco a poco como una gota llenando un vaso me empecé a cuidar. (Este trabajo es lento aún quedan muchas gotas para poder llenar el vaso)

Celeste fue alguién que me regaló lo más valioso que tenemos que es nuestro tiempo y le estoy muy agradecido. Gracias!!

Jaume

Pareja, familia, trabajo. Desde lo más insignificante a los temas más importantes y vitales. Transitar por la vida, sin mirar en el interior, era mi práctica habitual. Toda una vida con las mismas rutinas y los mismos mecanismos automatizados.

Aunque me costó tomar la decisión de acudir mi terapeuta, Celeste, con ella aprendo a mirar a mi interior, a tomar verdadera consciencia de las cosas, a tener la valentía de tomar decisiones de futuro, aunque sean arriesgadas, a empoderarme con un no, a escuchar y a escucharme. Valoro en ella, el saber llevarme a aquel punto interior, en el cual poder gestionar mis emociones. Gracias.

Germá

Celeste Vaiana

Celeste Vaiana

Crianza, Educación y Salud Emocional

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